El futbolista del Betis Marc Bartra regresa a Dortmund, una localidad que ocupa un lugar particular en su trayectoria profesional y en su memoria personal.
Allí halló continuidad después de dejar el Barcelona, se ganó el cariño de una afición entregada y vivió uno de los capítulos mucho más traumáticos de su historia : el atentado contra el autobús del Borussia Dortmund el 11 de abril de 2017.
Su paso por Alemania se alargó durante una temporada y media, entre el verano de 2016 y enero de 2018, cuando fichó por el club verdiblanco. En ese periodo de tiempo disputó 51 encuentros oficiales con el conjunto alemán, con cinco tantos y cinco asistencias, viviendo una etapa que le permitió medrar como futbolista, saber de primera mano la Bundesliga y conocer la dimensión de un club que, al igual que el Betis, vive el fútbol de una forma muy especial.
Un espacio donde encontró regularidad futbolística
Pero Dortmund fue mucho más que una época profesional. Fue también el escenario de una experiencia que cambió su forma de entender la vida. Bartra llegó al Borussia Dortmund en el verano de 2016 después de cerrar su etapa en el Barcelona. Precisaba continuidad y un contexto en el que recuperar protagonismo. En Alemania halló ambas cosas. De a poco se fue asentando en el aparato y empezó a sentirse esencial en un club que le ofreció un escenario competitivo de primer nivel, tardando poco en comprender la dimensión de una afición que le logró sentirse amado desde su llegada. Una conexión que alcanzaría su momento más particular tras uno de los episodios más bien difíciles de su historia.
El 11 de abril de 2017 es una fecha que Bartra difícilmente podrá olvidar. El autobús del Borussia Dortmund padeció un atentado con explosivos en el momento en que se dirigía al Signal Iduna Park para disputar el encuentro de ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Mónaco. Tres detonaciones sacudieron el vehículo y provocaron instantes de colosal confusión y pánico entre los pertenecientes de la expedición.
El defensa español resultó herido. La metralla le alcanzó la muñeca derecha, le provocó esenciales daños y forzó a trasladarlo al hospital. La gravedad de aquellos instantes le logró tener miedo por su vida y también por la posibilidad de no volver a divertirse al fútbol. De esta forma lo describió en el mes de junio de 2025 en el programa Viajando con Chester. Su relato dejó conocer con mayor hondura el temor que sintió dentro del autobús. "Me comencé a desangrar, no podía ni mover el brazo, un mal increíble", recordó. La fisioterapeuta debió hacerle un torniquete con una chaqueta del chándal mientras procuraba sostenerlo consciente. "Ahí yo pensaba que ya no lo contaba", explicó. Una experiencia que, según reconoció, cambió absolutamente su percepción de la vida y su manera de expresar los sentimientos.
Si el atentado representó una de las vivencias más duras de su historia , el regreso a los terrenos de juego le dejó conocer asimismo entre las caras más emotivas del fútbol. La afición del Dortmund se volcó con el hoy central del Betis durante su restauración. El acercamiento frente al Mónaco se disputó al final al día después y las muestras de apoyo hacia el futbolista español se sucedieron desde las gradas.
En este momento Bartra vuelve a Dortmund con la camiseta del Betis, un club en el que asimismo es feliz, con el que también se siente muy reconocido y con el que sueña en grande. Una cita, indudablemente , muy importante a nivel personal para uno de los capitanes verdiblancos, que revivirá muchas experiencias en su vuelta al Signal Iduna Park.


